Si los brotes de bambú quebradizos y tiernos son la comida principal de la panda gigante Yuan Run, entonces las frutas y verduras que cuidadosamente le preparan los cuidadores sobre pequeñas rocas son un exquisito piscolabis en su merienda exclusiva.
La pulpa de kiwi, de un verde esmeralda y brillante; la calabaza anaranjada, de textura suave y esponjosa; y la manzana crujiente, jugosa y refrescante: todas ellas son sabores alegres que despiertan el paladar de Yuan Run durante su merienda.
Como es bien sabido, el panda gigante se alimenta principalmente de bambú. Su sistema digestivo aún conserva características propias de los animales carnívoros, y su tracto gastrointestinal tiene una tasa muy baja de digestión y absorción de la fibra del bambú, por lo que necesita comer grandes cantidades para obtener suficiente energía. La "merienda" de Yuan Run supone un complemento energético que le permite no solo ingerir más vitaminas y agua, sino también disfrutar plenamente del placer de comer.
El otoño es una estación que nos hace sentir, por un lado, la marchitez del tiempo entre las hojas que caen, y por otro lado, la plenitud de la vida entre los frutos abundantes. La merienda otoñal de Yuan Run está impregnada de un aroma dulce, un aroma que se llena de la dulzura melosa de la calabaza, el agridulce del kiwi y la frescura dulce de la manzana. A continuación, ¡vamos a sentir juntos el feliz momento de la merienda de Yuan Run!







